REFLEXIONES, CITAS E INTERROGANTES SOBRE EVALUACIÓN Y CALIDAD EDUCATIVA.

Prof. José N. Vargas Ponce

La evaluación, “es el proceso de delinear, obtener, procesar y proveer información válida, confiable y oportuna que nos permita juzgar el mérito o valía de programas, procedimientos y productos con el fin de tomar decisiones”. Pedro Ahumada Acevedo. La Evaluación en una Concepción de Aprendizaje Significativo. Universidad Católica de Valparaíso-Chile.

La evaluación es una acción de la vida cotidiana del ser humano que está presente en todas sus actividades y se hace necesaria en aquellas que son relevantes. Ha evolucionado como parte del proceso del propio desarrollo de la civilización; pero la razón de ser de la evaluación es servir a la acción. Podríamos decir que contemporáneamente hemos ido definiendo y redefiniendo el concepto, según sea el área a la cual lo aplicamos. En el caso de la acción educativa, la evaluación está estrechamente ligada al concepto de calidad, esto conduce a que los principios de continuidad y de formación sean absolutamente necesarios.

El concepto de evaluación en los sistemas educativos ha evolucionado, desde la concepción del juicio que emitía el evaluador hasta la concepción de la toma de decisiones en base a un proceso de recolección de información, pasando por la concepción de medición en base a objetivos determinados. La acción de evaluar es indisoluble al principio de continuidad; fuera de este marco lo que podría haber es medición de aprendizaje.

La evaluación es un proceso que no se debe separar de los conceptos de calidad y de superación o progreso. Por eso está presente en todas las instituciones, cualquiera sea su naturaleza: económica, social, religiosa, jurídica, cultural o educativa. De allí que en educación hablemos cotidianamente de evaluación institucional y de evaluación de los aprendizajes.

La evaluación es un proceso que se cumple a medida que se va desarrollando el proceso enseñanza-aprendizaje. Nunca podrá ser una acción que se produce sólo en un determinando momento. Además, debe ser concebida como un medio y no como un fin; un medio para corregir errores, para reorientar acciones o para fortalecer experiencias de aprendizajes. Esto es concordante con los principios de continuidad, y de formación. Pretender promover un estudiante de un grado a otro sólo en base a una prueba, podrá ser cualquier cosa, menos evaluación.

La evaluación debe estar centrada en procesos más que en resultados, sobre todo si asumimos la postura de que el alumno debe ser el responsable de sus propios aprendizajes, rechazando la concepción del mismo como un ser pasivo y reconociendo la capacidad que tiene para generar aprendizajes significativos.

“En la medida en que un sujeto aprende, simultáneamente evalúa, porque discrimina, valora, critica, opina, razona, fundamenta, decide, enjuicia, opta… entre lo que considera que tiene un valor en sí y aquello que carece de él. Esta actividad evaluadora, que se aprende, es parte del proceso educativo, que como tal es continuamente formativo”. Pedro Ahumada Acevedo. La Evaluación en una Concepción de Aprendizaje Significativo. Universidad Católica de Valparaíso-Chile.

Por otra parte, la evaluación es un proceso inherente al aprendizaje, no es posible “un aprendizaje sin evaluación y una evaluación sin aprendizaje”, no puede ser algo distinto, anexo o paralelo, es consustancial. La evaluación no es ni puede ser apéndice de la enseñanza. Es parte de la enseñanza y del aprendizaje”. Por eso la evaluación debe privilegiar los aprendizajes logrados por el estudiante y los procesos de “aprender a aprender”.

“Si la evaluación no es fuente de aprendizaje, queda reducida a la aplicación elemental de técnicas, reduciendo u ocultando procesos complejos que se dan en la enseñanza y en el aprendizaje. La evaluación educativa es aprendizaje y todo aprendizaje que no conlleve autoevaluación de la actividad misma del aprender, no forma”. Pedro Ahumada Acevedo. La Evaluación en una Concepción de Aprendizaje Significativo. Universidad Católica de Valparaíso-Chile.

Tan importante es esta concepción de la evaluación, que ella resulta determinante en la definición de los nuevos roles del docente. El educador debe ser un mediador entre el conocimiento y el proceso de aprendizaje del estudiante; debe saber traspasar al estudiante la responsabilidad de su aprendizaje. Para ello tiene que preparar el escenario del aprendizaje, donde la determinación de propósitos, la definición de estrategias didácticas y la diversidad de procedimientos evaluativos tienen que estar presentes. Esto obliga al docente a dominar la estructura interna de la disciplina que enseña, y a conocer los diversos procedimientos y estrategias que ayudan a los estudiantes a apropiarse de los conocimientos. Además, el docente tiene que estar abierto al análisis crítico.

“Para evaluar hay que comprender. Cabe afirmar que las evaluaciones convencionales del tipo objetivo no van destinadas a comprender el proceso educativo. Lo tratan en términos de éxito y de fracaso”. “El profesor debería ser un crítico, y no un simple calificador”. Stenhouse (1984), “El éxito del que enseña sólo puede definirse a partir del éxito del que aprende”. Peters. “El evaluador es un educador; su éxito debe ser juzgado por lo que otros aprenden”. Cronbach,

La evaluación es el medio menos indicado para mostrar el poder del profesor ante el alumno y el menos apropiado para controlar las conductas de los alumnos. Hacerlo es síntoma de debilidad y de cobardía, es mostrarse fuerte con el débil, y demás, pervertir y distorsionar el verdadero significado de la evaluación educativa.

Con base en estas reflexiones podríamos derivar algunas interrogantes sobre la decisión del Ministerio de Educación y Deportes de conceder el derecho a los estudiantes de ir a reparación con todas las materias aplazadas. ¿Se está pensando en la calidad de la educación? ¿Se está evaluando al estudiante? ¿Buscamos que el estudiante aprenda o simplemente queremos promover de un grado a otro? ¿Qué se quiere privilegiar: la calidad o la cantidad? ¿Con esto se motiva hacia el trabajo y el aprendizaje o se propicia el facilismo y la flojera?…

“La evaluación es un proceso sistemático de reflexión sobre el quehacer educativo que nos proporciona información acerca de cómo se va desarrollando el proceso de enseñanza-aprendizaje, con el fin de reajustar –si fuera necesario—la actuación docente y los aprendizajes de los alumnos (as), en función de la información obtenida”. MED.

PROF: JOSÉ N. VARGAS PONCE.

jose.vargasponce@gmail.com

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2 comentarios

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2 Respuestas a “REFLEXIONES, CITAS E INTERROGANTES SOBRE EVALUACIÓN Y CALIDAD EDUCATIVA.

  1. kimberlim

    Sería bueno colocar las referencias!!!

  2. kimberlim

    La evaluación es el medio menos indicado para mostrar el poder del profesor ante el alumno y el menos apropiado para controlar las conductas de los alumnos. Hacerlo es síntoma de debilidad y de cobardía, es mostrarse fuerte con el débil, y demás, pervertir y distorsionar el verdadero significado de la evaluación educativa. Alves y Acevedo

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