UNA VISIÓN GEOMORFOLÓGICA DE LA DEPRESIÓN LLANERA

Prof. Freddy Morles

La pausada figura del profesor Pablo Vila forma parte indisoluble del imaginario histórico del Instituto Pedagógico de Caracas. El viejo Maestro catalán amó a Venezuela tanto como añoraba las templadas campiñas de la comarca barcelonesa donde vio la primera luz. Entre los prodigios que germinaron de ese amor, está su insuperable “Geografía de Venezuela”, escrita en conjunto con una Comisión Redactora nombrada por el Ministerio de Educación. De ella extractamos una apretada síntesis sobre las características geomorfológicas de la Depresión Central Llanera.

Sentencia Vila la variedad topográfica de la depresión llanera a pesar de la denominación común de todo el paisaje. Esta variedad se originó de la evolución de geosinclinales terciarios desde el Eoceno hasta el Cuaternario reciente. Los estratos de esos geosinclinales fueron realzados durante posteriores períodos geológicos, debido a las presiones que originaron las serranías norteñas. Hacia el sur, el Escudo Guayanés constituía un muro de contención de origen precámbrico.

El arco tectónico El Baúl-Paraguaná divide la depresión en dos mitades a lo largo de la trayectoria fluvial Cojedes-Portuguesa. Hacia el Occidente predomina la topografía lisa, mientras que, al Este, el relieve es más irregular y abundan las “mesas” y otros relieves residuales.

Deformaciones de la plataforma guayanesa, que constituye el substrato de la región, produjeron, a su vez, nuevos cambios morfológicos que podrían sintetizarse en cuatro subregiones bien definidas: los Llanos Orientales, en donde predominan las mesas; los Llanos Centrales, bastante irregulares y donde abunda la topografía cerros y lomas; los Llanos Occidentales, de escaso realce y con una uniforme orientación de sus aguas fluviales; por último, los Llanos Meridionales, inundables en la temporada lluviosa y de divagante hidrografía.

Enclaustrado entre las serranías circundantes (Guayana-Andes-Costa), un extenso delta interior ocupó la depresión durante largos períodos geológicos que permitieron la sedimentación residual proveniente de la intensa erosión de tales elevaciones; ello generó la conformación plana del relieve, así como la actividad microorgánica que supuestamente sería responsable de los yacimientos de hidrocarburos existentes en la región llanera. La característica actual de la topografía llanera es, entonces, el producto del levantamiento y la erosión de esas capas sedimentarias residuales.

Inicialmente el Orinoco tenía su salida mucho más al norte; la “ensilladura” de Valle de la Pascua pudiera ser un resto de su antiguo cauce. Su actual curva es de origen relativamente reciente, causada por los últimos levantamientos orogénicos. de la región.

Debe tenerse en cuenta que el escudo Guayanés, geológicamente hablando, constituye la verdadera “tierra firme” del territorio venezolano. Ya en los primitivos tiempos de la Era Azoica, Guayana era continente mientras el resto de nuestro actual territorio yacía sumergido en las profundidades del océano. Durante las Eras Secundaria y Terciaria se fueron levantando las serranías de Los Andes y de la Costa, quedando así conformada la depresión central. A comienzos del Cuaternario es cuando se alcanza el completo desalojo de las aguas que ocupaban la depresión, y el cauce del Orinoco es empujado hacia su ubicación actual.

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1 comentario

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Una respuesta a “UNA VISIÓN GEOMORFOLÓGICA DE LA DEPRESIÓN LLANERA

  1. Excelente resumen. Agradable lectura y muy bien expresada la información.

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